miércoles, abril 25, 2007

Kafka

Lo confieso con cierto pesar, pero no sin dejarme convencer que he vivido errada al respecto: tengo 25 años y recien HOY leí "La metamorfosis" de Kafka.
Sí, sabía de lo que se trataba y entendía, gracias al folklore, medianamente lo que la gente calificaba de "kafkiano", pero los que me conocen saben que no hay nada de lo que desconfíe más que la opinión pública... la respeto! y me ha enseñado mucho, pero las obras hay que digerirlas con el propio cerebro.
Luego de terminar La Metamorfosis me puse a leer el resto de los relatos compilados en la edición de mi libro, asi que voy a compartir uno con ustedes.

Resoluciones

Recobrarse de un estado de decaimiento tiene que ser fácil, aunque sea a fuerza de pura voluntad. Me arranco del sillón; doy una vuelta a la mesa; pongo en movimiento la cabeza y el cuello; pongo fuego en los ojos; distiendo los músculos en derredor de aquellos.
Contravengo a cada uno de mis sentimientos: saludo fogosamente a A; si ahora viniese, aguantaría amablemente a B en mi habitación; si se trata de C, a pesar del dolor y del cansancio me trago todo lo que pueda decir. Pero aún procediendo así, con cada falla que no pueda quedar fuera de juego se arruinaría todo, lo fácil y lo difícil, y tendré que volver a ponerme en órbita. Por eso, lo mejor que se puede hacer es soportar todo con calma; comportarse como un peso muerto, y aunque uno se sienta hecho a un lado no dejarse llevar a dar un solo paso innecesario; mirar a los otros con mirada animal; no sentir ningún remordimiento; en pocas palabras: hundir el fantasma de vida que aún subsista, o sea: aumentar en lo posible la última calma sepulcral y, excepto esto, terminar con todo.
Un movimiento característico de tal estado es recorrer las cejas con el dedo meñique.
Si, es un clásico, y sí! debí haberlo leído antes... pero gente... estube leyendo otras cosas... incluso me puse a pensar en si a uno de niño no deberían confeccionarle una lista de los libros que debe leer a lo largo de su vida, separados por edad, entonces no cometería el error de leer sobre cosas que cree comprender pero que aun está lejos de vivir y también ayudaría a poder leer a tiempo la mayor cantidad de buenos libros antes de la muerte... luego desperté de mis delirios y me dije: "mujer! qué estupideces decís! si gracias a eso has podido leer 20 veces 'El principito' o 'El retrato de Dorian Gray' y encontrar un nuevo libro cada vez que lo hacías"
Así como uno nunca se baña dos veces en el mismo rio porque fluye, uno nunca lee dos veces el mismo libro, poque uno mismo cambia cada vez que concluye un libro. Así lo hagamos con desprecio y una nota de arrepentimiento (Qué mierda de libro, cuanto tiempo perdido) o con gratitud y placer (Este tipo de libros no debería terminarse nunca...) no podemos evitar el cambio que cada libro provoca en nosotros, incluso nos lleva a preguntarnos si seríamos muy distintos de haber sido analfabetos o lo peor: ¿hay vuelta atrás?
No lo creo... el único que volvió sobre sus pasos en el laberinto fue Teseo, y sólo porque recordó atar el extremo de un ovillo de lana al principio: ¿alguien más se acordó de hacerlo?

2 comentarios:

maia dijo...

me suele pasar con el cine, como buena cinefila me suelen decir "como no viste esta pelicula" refiriendose a un clasico, mientras uno se la pasa viendo peliculas raras que no se consiguen y que nadie vio, es tanto lo q se puede ver y leer...

Ceci dijo...

Idem! Por eso tengo épocas: a ver.. esta temporada me voy a dedicar a ver clásicos del Film Noir o Qué raro y misterioso es oriente... ¡maratón chinesco!
A veces simplemente veo lo que hay y por supuesto: no puedo dejar de ir al cine a los super estrenos de Hollywood! (malísima Spiderman 3!!)

Te voy a pasar igual la lista de DVDs del Cine Club para que me recomiendes algo, tengo que sacar 2 por semana y hay veces q no logro decidirme :D